Vamos a investigar la causa
La podredumbre de la ranilla es causada por la penetración de bacterias y hongos en la ranilla del casco del caballo. Estos microorganismos encuentran en un ambiente húmedo y sucio las condiciones óptimas para multiplicarse y propagarse. Un descuido en el cuidado del casco, así como condiciones húmedas y sucias en el establo y la falta de higiene, pueden aumentar el riesgo de podredumbre de la ranilla.
¿Cómo reconozco un casco podrido?
Seguramente todos hemos tenido experiencias con este molesto problema. Los primeros signos de podredumbre de la ranilla son un olor desagradable y una consistencia viscosa en la zona de la ranilla. En etapas avanzadas puede haber un cambio en el tejido de la ranilla, que se descompone y se vuelve quebradizo. Esto puede causar que tu compañero cojee, ya que el tejido afectado ya no puede cumplir su función estabilizadora. El #PEORCASO en podredumbre avanzada puede ser lesiones sangrantes y dolor intenso.
El cuidado es la clave
Para que ganes la batalla contra la podredumbre de la ranilla, debes cuidar a fondo los cascos de tu caballo y combatir los microorganismos con productos adecuados. Primero debes limpiar el casco y eliminar cuidadosamente el tejido afectado. Es importante no dañar el tejido sano. Lo mejor es que consultes también con tu herrador. Luego puedes aplicar desinfectantes o cremas especiales para cascos para eliminar los microorganismos y favorecer el crecimiento de tejido sano. En nuestro surtido encontrarás varios Productos de cuidado para el cuidado diario del casco, así como para combatir la podredumbre de la ranilla. Por ejemplo, te recomendamos el ‘Strahl-Liquid’ de #KERALIT o el concentrado ‘Strahl-Serum’ de #LEOVET, especialmente desarrollado para la podredumbre de la ranilla.
Para evitar futuras infecciones, es importante mantener el establo limpio y seco. Es fundamental limpiar la cuadra regularmente, evitar la humedad y proporcionar un área de descanso limpia para tu tesoro. Además, los ‘baños de casco’ con soluciones desinfectantes pueden ayudar a reducir el riesgo de una nueva infección.
No des oportunidad a la podredumbre de la ranilla
La mejor manera de prevenir la podredumbre de la ranilla es un cuidado del casco constante y minucioso. Rascar los cascos diariamente, recortar regularmente la ranilla y aplicar Productos de cuidado pueden ayudar a controlar el crecimiento de microorganismos. También es recomendable que examines a tu caballo regularmente para detectar signos de podredumbre de la ranilla y actuar a tiempo ante cualquier síntoma.
La podredumbre de la ranilla puede ser una verdadera carga para tu caballo. Por eso es aún más importante que te ocupes lo mejor posible de que tu caballo tenga casco sano. Si tienes preguntas, consulta a tu herrador para una #EXPERTISE, porque cada caballo es individual y él seguramente siempre tendrá un buen consejo para ti.

