Schwarzes Pferd mit Knotenhalfter im Grünen, Warum die Bodenarbeit so wichtig ist

Por qué el trabajo en el suelo es tan importante

La confianza mutua es la base de una buena relación entre el caballo y el jinete. Solo cuando los fundamentos estén claros y forméis un buen equipo desde el suelo, podréis rendir bien también desde la silla. El trabajo en el suelo puede ayudarte a crear una unidad armoniosa y fuerte con tu caballo. Hoy te presentamos los primeros conceptos básicos y algunos consejos útiles.

Trabajo a la cuerda – ¿para qué sirve realmente?

Los caballos se comunican principalmente a través del lenguaje corporal. Si ahora quieres explicarle a tu caballo todo lo que debe aprender desde la silla, solo tienes un pequeño margen para expresar e interpretar tanto tu lenguaje corporal como el de tu caballo. Una buena comunicación comienza desde el suelo. Por eso es importante que incluyas el trabajo a la cuerda regularmente en tu plan de entrenamiento. En la equitación no se trata solo de montar. Tu favorito y tú formáis un equipo que atraviesa juntos las buenas y las malas. Desde el suelo podéis consolidar los conceptos básicos, para que también fuera del entrenamiento mantengáis una relación armoniosa y sin estrés. Esto incluye detalles pequeños, como empujar o adelantar. La mayoría califica a su caballo innecesariamente como difícil o terco, cuando a menudo simplemente no sabe exactamente qué quieres de él. El trabajo a la cuerda os permite crear una buena base para una comunicación clara, confianza y una convivencia armoniosa, y sobre esta base se puede construir bien también desde la silla.

Comenzar con lo básico

Existen muchas formas diferentes de trabajo a la cuerda. Puedes variar entre entrenamiento de guía y gimnasia, trabajo a la cuerda, lecciones de circo, hasta la doma en libertad. Lo más importante aquí es: ¡la práctica hace al maestro! Por ejemplo, puedes empezar con un entrenamiento de guía sencillo. El objetivo es que tu caballo te respete y te preste atención. Debe aceptar tu espacio y confiar en ti lo suficiente como para reconocerte como líder. Si te adelanta o no se adapta a tu velocidad, puedes corregirlo amablemente. Si no sabes cómo hacerlo, lo mejor es que busques la ayuda de un entrenador o entrenadora, porque de lo contrario pueden surgir problemas de entendimiento entre tú y tu caballo, y eso puede ser frustrante rápidamente. Para el entrenamiento de guía, el equipo adecuado es sin duda útil. Un cabestro de nudo y una cuerda de trabajo a la cuerda te ayudarán a dar ayudas más sutiles y pueden servir para que tu caballo te entienda mejor. También las Fustas pueden funcionar como un brazo extendido y mejorar vuestra comunicación. Además, deberías usar Guantes para que la cuerda o la cuerda de trabajo a la cuerda se sujeten mejor en la mano y no te lastimes.

Otras disciplinas

Si el entrenamiento de guía funciona bien, también podéis probar otras formas de trabajo a la cuerda. Con el trabajo a la cuerda puedes gimnasticar a tu caballo de forma óptima sin peso adicional del jinete, ya sea con la simple cuerda o con la doble cuerda. Puedes trabajar la posición y la flexión y desarrollar la musculatura de tu caballo. Para aumentar un poco el entrenamiento, puedes colocar barras de trote en el círculo o incluso elevarlas ligeramente con un soporte para barras. Así puedes hacer que el trabajo a la cuerda sea variado y que tu caballo siempre disfrute del trabajo.

También puedes trabajar bien la posición y la flexión desde el suelo. Esto sirve para entrenar a tu caballo de forma saludable a largo plazo y además podéis construir más confianza y comprensión mutua de forma lúdica. Tanto para el trabajo a la cuerda como para el trabajo a mano, el trabajo con Cabezones puede ser muy útil. Los Cabezones están bien acolchados en las zonas sensibles de la cabeza del caballo, son muy estables y no se deslizan durante el trabajo. Así, las ayudas sutiles pueden ser mejor reconocidas por el caballo y no se producen malentendidos innecesarios.

Formar una unidad

En la doma en libertad, ya deberías tener claros los conceptos básicos. Tu caballo debería poder entenderte bien y estar motivado para trabajar. También los premios pueden apoyar un poco la motivación y la diversión de tu caballo. Pero aquí también es recomendable pedir ayuda a un entrenador o entrenadora para evitar problemas de comunicación.

Lo más importante en el trabajo a la cuerda es que os divirtáis. El trabajo a la cuerda establece la base para vuestro vínculo y vuestro éxito conjunto. El mayor objetivo entre humano y caballo es formar una unidad armoniosa y atravesar juntos las buenas y las malas. ¡El trabajo a la cuerda es la clave para una buena convivencia! Integra el trabajo a la cuerda en tu plan de entrenamiento para que tú y tu compañero de cuatro patas siempre disfrutéis del trabajo variado.

¡Mucho éxito!